jueves, 4 de mayo de 2023

¿QUÉ COSAS VALE LA PENA ENSEÑAR HOY EN LA ESCUELA?

 

¿QUÉ COSAS VALE LA PENA ENSEÑAR HOY EN LA ESCUELA?

La aparición de la plataforma de Inteligencia Artificial ChatGPT está revolucionando el mundo como ninguna tecnología hizo hasta ahora. No solo rompió todos los récords de velocidad de adopción de una tecnología, sino que en poco tiempo logró que su versión ChatGPT-4 obtuviera notas extraordinarias en los más exigentes exámenes universitarios de derecho, ciencias, matemática y lengua. Rápidamente, alumnos universitarios de todo el mundo vieron la oportunidad de “saltarse” tareas usando Inteligencia Artificial. El asunto creció tan velozmente que la prestigiosa Universidad Sciences Po de Francia prohibió el uso de ChatGPT o de cualquier otra herramienta similar y hasta advirtió que en caso de detectar el uso encubierto de esas tecnologías el alumno podría ser expulsado.

Mientras tanto, en Argentina, gracias a TikTok, incontables alumnos de secundaria y primaria (muy pronto serán todos) ya descubrieron que ChatGPT puede hacer todas las tareas que le pidan, no hay pregunta que no tenga respuesta. Entonces, ¿para qué estudiar?

En el video Santiago Bilinkis se pregunta si tendrá sentido estudiar cuándo con ChatGPT podríamos aprobar todas las materias sin aprender nada. Su respuesta compara la vida con un videojuego al que hay que explorar sin saber muy bien hacia dónde se va. En el camino se adquieren herramientas que le servirán al jugador más adelante, aunque todavía pueda ignorar para qué. Esa es la educación, dice Bilinkis. La educación es la que le da las herramientas a los alumnos, las llaves para abrir la puertas que se encontrarán más adelante en su juego, que es la vida misma. Pero en ese sentido, Bilinkis hace una pregunta clave:

¿Qué cosas vale la pena enseñar hoy en la escuela?

Cualquiera sea la respuesta tiene que asumir que el mundo, la escuela, el trabajo, la ciencia, la salud, la atención al público cambiaron para siempre con la irrupción de la Inteligencia Artificial en nuestras vidas. Es hora de hacernos preguntas difíciles, también en educación, y responderlas lo antes posible.

Jorge macri

https://www.facebook.com/watch?v=515787723927604

 

La educación es inútil y redescubrirla en su inutilidad es lo que nos toca gracias a las IA. Ya sin Gpt la única utilidad que tenía la educación es el reconocimiento por el cartón, eso de la caja de herramientas para poder jugar el video juego queda totalmente obsoleto con gpt por más que lo prohíban, por más que lo censuren hace rato las computadoras son más inteligentes que los seres humanos, el capitalismo hizo del hombre un medio para obtener ganancia, un recurso, es hora de que el hombre vuelva a ser un fin en sí mismo y eso es volver a una educación del espíritu, en el que en el proceso nos encontremos con el otro. ¿Eso le da una utilidad a la educación, vamos a medir los encuentros y evaluarlos? Que estupidez ,no, el encuentro debe ser totalmente inútil sino no es encuentro, el hombre como fin en sí mismo no debe más que disfrutar del sufrir la conciencia del otro y eso exige todo un proceso de educación donde altero al otro para develarlo y donde el otro me altera a mi ¿Para que? Para nada simplemente somos humanos gozando de lo que las IA jamás podrán gozar, del Amor.  

https://orientaldanceonline.com/blog/10-claves-sobre-el-nay

Escucha el ney, y la historia que cuenta,
como canta acerca de la separación:

Desde que me cortaron del cañaveral,
mi lamento ha hecho llorar a hombres y mujeres.

Deseo hallar un corazón desgarrado por la separación,
para hablarle del dolor del anhelo.

Todo el que se ha alejado de su origen,
añora el instante de la unión.

Como la flauta de caña fue separada del cañaveral

Así mi ser fue separado de mí ser

Cuando la flauta canta se lamenta de la separación 

Así mi corazón añora la unión.

La flauta canta porque está  vacía.

Solo el corazón vacío presiente el retorno y habla de él.

 

Solo los vacíos comprenden el lamento

 Nada hay más profundo y sereno que esa nostalgia

Porque es lejanía y es unión

Quien entiende ese canto se abrasa, porque el sentido es explicito

Sus notas desgarran los velos y son un antídoto contra el terror

Sólo los que no están fascinados por el mundo entienden este canto

Y las palabras de los vacíos 

Pero incluso a los llenos el canto y las palabras de los vacíos los vacían.

Al oír estos cantos y palabras hasta las rocas se levantan del suelo

No desesperes y escúchalos con tu corazón en silencio

Te vaciaran, lo que es, es Único, lo demás son velos

Eso que añoran los cantos y las palabras de los huecos, es vida

Lo demás es solo muerte que  aparenta vida

La flauta de caña se sabe hueca

Los sabios se saben vacíos como la flauta.

Saben que su canto y sus palabras son fuego

Porque viene de más allá  de ellos, vienen del cañaveral

De la fuente del ser que añoran los sabios

 

¿Quién canta en la flauta vacía? 

No es la flauta que esta hueca e inerte

¿Quién habla en el sabio?

No es el sabio, que es también vacío e inerte

Porque no tiene la vida desde si mismo

El Único “El que es” canta en la flauta y habla en el sabio

Solo el canta y habla nadie más puede hacerlo

Porque todo está vacío.

 

Solo el canto y las palabras de los vacíos

Son fuego que abrasa los velos.

Las cañas que no han sido vaciadas no pueden cantar

Los hom-bres que no se han vaciado, no tienen palabras de vida.

En los vacíos el que canta es Él

Y el que habla es Él

Los llenos ni cantan cantos de fuego

Ni hablan palabras de vida

¡Ay del que no comprenda estos cantos!

Si quieres oírlos en tu corazón y en tu mente

No seas esclavo de la fascinación de lo que no puede saciar la sed.

Deja que la palabra de los sabios derriben tus fortalezas

 Hasta que no quede ni un solo lienzo de pared en pie.

Cuando tu castillo este en ruinas, tendrás el corazón puro para recibir.

 

Ellos no hablan de un amor extraño pero verdadero

En el que hay amor intenso pero no hay nadie que ame

Y lo amado es como un océano sin fronteras.

Ese amor extraño pero real, es como el océano sin fronteras

Amando al océano sin fronteras.

¿Qué frontera hay en un océano sin fronteras?

Nos hablan de un amor que ardiendo,

Es luz que deslumbra nuestros ojos y nuestro corazón.

Esa luz que es fuego y ese fuego que es luz

Dan alas a nuestra mente y a nuestro corazón

Hacen de nuestro cuerpo un espíritu y de nuestro espíritu un cuerpo.

Dichoso el que se asocia a los sabios

Porque el también entonara una canción de vida.

Quien entone un canto de vida

Comprenderá que el amante es solo un velo 

Y que el amado es real y vivo.

Cuando puedes entonar el canto de vida

El amado es quien canta al amado,

Entonces solo habrá  luz detrás de ti

Luz en ti, y luz delante de ti.

 

El deseo no tiene remedio

El deseo es una sed que no tiene remedio

Cuando se satisface el deseo, no cesa la sed, sino que crece.

La única solución para el deseo

Es salirse de su juego mortal

Para hacer pie en Dios

En lo que verdaderamente es

Todo lo que no sea eso que es

Está vacío de entidad.

Se comprende que nada puede satisfacer la sed del deseo.

Nadie puede apagar la sed bebiendo viento, nada.

El deseo es una sed y esa sed es una necesidad y esa necesidad es amor

Cuando perseguimos satisfacer esa sed 

Perseguimos más el amor verdadero, sin saberlo,

Que la satisfacción de la necesidad.

La necesidad se puede satisfacer pero vuelve a renacer

Y tiende a expandirse sin límites.

Es como un inmenso vientre que nunca se sacia.

El amor que hay oculto en el deseo nunca se satisface

Porque ama siempre a lo que es 

Aunque confundiéndole con lo que parece ser pero que no es

Ese amor que hay implícito en el deseo es también una sed,

Que tampoco puede satisfacerse con el vacío delo que no es

Sino que solo parece ser.

Solo el conocimiento y el amor de lo que realmente es

Del absoluto, de Dios, nos puede sacar de un círculo sin esperanza

Y de un círculo de muerte.

 

No esperes que lo que es, tenga el saber de lo que parece ser 

No esperes que los otros alimentos sepan como los terrestres

Si caes en ese error,

Ni los reconocerás ni los gustaras

Si te empeñas en permanecer en la dualidad,

No advertirás el paso a la unidad.

 

Si quieres ser tú mismo no veras al que es

Si te muestras codicioso con lo que es permanecerás vacío

Si te empeñas en llenar de agua tu pequeño cubo

No te sumergirás en el mar

Pretender que lo que es te satisfaga

Es una necedad y una irreverencia.

Si esperas que la lluvia empape tu pedazo de tierra

No comprenderás que solo él es.

No comprenderás nunca que eres su lluvia.

He encontrado un tesoro siendo paciente

Espera paciente el derrumbe de todos tus deseos y expectativas

Contribuye a su hundimiento.

En las ruinas está  un tesoro

Lo que prometieron tus expectativas, no lo cumplieron, ni lo cumplirán

  Solo el vacío, eso que parece nada, es la sola  respuesta válida.

Solo “Él que es” vacío de cualificación y de  toda posible representación

Es la solución a todas tus preguntas y a todas tus expectativas.

Nada ni nadie desata los nudos,

Solo el que parece nada los desliga.

Para que eso ocurra derruye.

Y espera cargado de paciencia.

Si desesperas caerá sobre ti el destino.

El destino es el peso de tus deseos, temores y expectativas

Y los de tus antepasados.

El destino cegara tus ojos y te llegará la ruina estéril.

No creas las promesas del deseo, son todas mentiras

Que tu mente y tu corazón toquen ese vacío de tu interior.

Se apagaran todas tus preguntas

Se extinguirán todas tus expectativas.

El amor es el astrolabio de los misterios de Dios

Todo amor sea terrestre o celeste nos conduce a Él.

Quien ama de veras sale de sí mismo  

Quien sale de si, se desnuda de sí.

¿Quién ama cuando amo ya no desde mí?

Cuando la caña vacía ama, el vacío ama.

Y el vacío solo puede amar al vacío.

Por esta razón el amor verdadero no se pude describir.

Solo el amor diserta sobre el amor.  

https://infolibros.org/libro/masnavi-rumi/?fbclid=IwAR2bi9Q4uyBN2TM8vMrU7Tnq7-0Dt5slNwDSOG8qeqmbJKrvHyoaMkaa2iQ#masnavi-en-pdf

 

 

 Dicrítica 


Quien habiendo emprendido el camino de la muerte a si mismo, para poder llegar al final del hilo, se reserva para si algo de lo que sus acciones, pensamientos, sentimientos puedan cazar por miedo a la inanición, tiene un bajo concepto de Dios. Esperar algo de Dios es empequeñecerle es hacerle a nuestra medida. Quien así actúa quiere morir, pero su afirmación es hipócrita, porque su corazón no quiere morir. No le ocultes ninguna caza al león porque te la arrebatara. Nada escapa jamás de las zarpas del león.

 

 No le ocultes nada no temas la inanición, antes desea que te arranque la cabeza con sus garras para que no haya otra cabeza que la suya. 

 

 ¿Porque piensas mal de Dios pidiendo algo?

¿Creéis que la generosidad de Dios es algo?

Pensar que Dios da algo es pensar mal de Dios

El no da nada porque cuando da lo da todo, se da el y él es vació.

Dice Rumi que la riqueza es como la sonrisa de Dios

Pero no te fíes de esa sonrisa porque puede inducirte

A poner los pies de nuevo en ti mismo.

La pobreza es mejor para ti, porque te quita la tierra bajo los pies.

Todo está  pereciendo excepto su rostro

Dar algo a Dios aunque sea mucho, y reservarse algo para sí para subsistir

Es proceder como un asno.

En presencia del León del que es ¿Cómo hablar de yo y tú?

¿Cómo hablar de él y de nosotros?

Si la visión del león no te transporta fuera de ti 

Las zarpas del león te destruirán 

Si no quieres perecer reside solo en su rostro

Porque todo está pereciendo excepto su rostro

No intentes existir si no es en su rostro  

Si mueres en su rostro no se te aplicara el todo está  pereciendo

Porque residirás en la excepción

Ni muriendo hay morir para quienes residen en su rostro

Y ¿Qué es su rostro?

Todo lo que en este mundo aparece es su manifestación

La manifestación del que es 

Su rostro, todo es su rostro, si puedes verle

Quien habla de yo y nosotros no reside en su rostro

Sino en todo lo que está  pereciendo 

No hay dos “yo”

Es la historia de una persona que llamo a la puerta de su amigo

Este le pregunto quién era y contesto: “Soy yo”

El amigo respondió  puesto que eres tú, no abriré la puerta

No conozco a ningún amigo que sea “yo”

En la mesa del Señor no hay lugar para lo crudo

Debe cocerse en el fuego de la ausencia y de la separación

Tiene que librarse de la hipocresía   de parecer que busca a Dios,

Mientras se busca a si mismo

Esta es la ley de la búsqueda, buscarle ene l vacío de sí mismo

Y en el vacío de Él.

El que todavía decía yo en este relato

Tuvo que viajar durante un año

Abrasado por la ausencia y purgando su hipocresía.

La ausencia le coció hasta que ya no busco nada

Y volvió a llamar a la puerta del amigo

Y el amigo respondió: ¿Quién llama a la puerta?

Respondió  el cocido “Tu llamas a la puerta”

Ahora puesto que tú  eres yo entra, Oh yo mismo

No hay sitio en la casa para dos yos

La mano de Dios hace que lo imposible se torne posible

Por su hechizo podemos llegar a la no existencia 

El actúa siempre dando vida a los humanos

Dando vida a la tierra y haciendo que esta florezca

Con frutos que están más allá de la muerte 

Esos frutos que están más allá  de la muerte

Se dan cuando no hay otro yo que el Yo divino.

 

 Amado Miguel Ángel me preguntaste porque Dios acepto la ofrenda de Caín y no la de Abel, y yo no sabia la respuesta, ahora la se y me conmuevo ¿Qué le podemos dar a aquel que lo posee todo?...Un espejo para que el Santo Santo Santo vea su rostro, Abel fue el espejo de Dios, espejo que Caín termino rompiendo, maldiciéndose ,maldiciéndonos, antes de Caín no era necesaria la educación, ahora estamos condenados a aprender a reparar espejos. Y así el pueda ver su bello rostro. El espejo solo puede ser la pureza vacía de nuestro corazón y de nuestra mente. Nuestro corazón y mente vacíos por el profundo silencio interior es el lugar en el que el se mira. El ser solo se puede mirar en el no ser ¿Qué hay en mi sino Él? 

 

    

  Emanuel Risco

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 Christian Franco Rodriguez

Emanuel Risco La estructura es mítica no empírica, intentar probar empíricamente la experiencia del espíritu es de una torpeza epistémica tremenda, ¿Entonces la biblia es falsa? No , el misterio pascual se puede recrear una y otra vez develando su poder. ¿Pero que es lo que vale como verdad lo empírico que puedo corroborar con mis sentidos, lo lógico en que puedo constatar la coherencia discursiva y su entidad o lo espiritual que me revela el ser y el no ser de algo? Pues claramente lo espiritual, que en lo mítico me da un símbolo de lo que es de lo que lleva la transferencia del Espíritu Santo y de lo que no es de aquello que esta en contratransferencia con el Espíritu Santo. Ahora si usas este episteme para tus intereses políticos, coloniales estas perdiendo la revelación y espero de verdad nunca encuentren nada que pueda avalar sus creencias. 

Desarrolla tu propio mito ¿Quién madruga para descubrir el momento en el que comienza la luz? ¿Quién nos encuentra aquí, sumidos en ciclos anonadados como átomos? ¿Quién llega sediento a una manantial y se fija en el reflejo de la luna en el agua? ¿Quién como Jacob cegado por la aflicción y la edad, huele la camisa del hijo que ha perdido y recupera la visión? ¿Quién deja a un cubo en el suelo y se trae a un profeta errante o como Moisés va por fuego y descubre lo que arde dentro del alba? Jesús se desliza por una casa para escabullirse de sus enemigos y abre la puerta al otro mundo. Salomón corta un pescado en canal y aparece una anillo de oro. Omar entra como una exhalación para matar al profeta y se marcha bendecido. !Persigue a un ciervo y acaba en todas partes! Una ostra ha abierto la boca para tragarse una gota, Y ahora tiene una perla. Un vagabundo va errando por ruinas vacías Y de repente es rico. Pero no te conformes con historias de como les han ido las cosas a los demás. Desarrolla tu propio mito sin explicaciones complicadas, de tal forma que todos puedan comprender la frase Te hemos abierto. Inicia tu camino hacia Shams. Te pesaran y se te cansaran las piernas, pero después llega un momento. En que sentirás que te han salido alas. Y te elevaras. 

 

 

 

  

 

lunes, 1 de mayo de 2023

La muerte de la creación

 

La muerte de la creación 

 

Comprender que toda recreación nace del otro lado del espejo provocada por una inspiración en este mundo, es saber lo que estamos perdiendo con las inteligencias artificiales, hace poco salió  esta noticia en la que una IA tomo las voces de dos cantantes conocidos y compuso una canción que fue exitosa, viral https://cnnespanol.cnn.com/video/drake-the-weeknd-ai-cancion-sarlin-acostanr-pkg-digital/?fbclid=IwAR0A1kHqGEESbwkymLL2z7A7t2mnt1W49ZVUWeP4JKceZO_QBTyjMbv2E3c 

Y en donde no hay este proceso de creación, sino una simulación de patrones donde no hay espíritu, esa inspiración que viaja al otro lado del espejo y esa expiración que viene con amor del otro lado, de pronto no valoramos lo que estamos perdiendo, revisemos la critica que hizo Mareategui a Vallejo para reflexionar en ese proceso creativo.

 

Vallejo es el poeta de una estirpe, de una raza. En Vallejo se encuentra, por primera vez en nuestra literatura, sentimiento indígena virginalmente expresado. Melgar –signo larvado, frustrado– en sus yaravíes es aún un prisionero de la técnica clásica, un gregario de la retórica española. Vallejo, en cambio, logra en su poesía un estilo nuevo. El sentimiento indígena tiene en sus versos una modulación propia. Su canto es íntegramente suyo. Al poeta no le basta traer un mensaje nuevo. Necesita traer una técnica y un lenguaje nuevos también. Su arte no tolera el equívoco y artificial dualismo de la esencia y la forma. “La derogación del viejo andamiaje retórico –remarca certeramente Orrego– no era un capricho o arbitrariedad del poeta, era una necesidad vital. Cuando se comienza a comprender la obra de Vallejo, se comienza a comprender también la necesidad de una técnica renovada y distinta”. 

 

 

Ese sentimiento indígena virginal nace en Vallejo de una acumulación sensible producto de su experiencia de vida, experiencia de vida que se reduce a una simulación en el cíber espacio, pero la muerte del espíritu se da antes en la deconstrucción, donde todo se ve como escritura en una metafísica de la ausencia, cayendo en cuenta de la imposibilidad del original, el original es una cuestión de fe, pero no hay esa presencia en la representación, solo hay significantes muertos y entonces todo discurso es posible pero todo discurso carece de valor. Es tremendo pensar en Heidegger y su denuncia de olvido del ser enfocándose en la metafísica como causante de este olvido para que después a partir de su filosofía Derrida proponga la deconstrucción   donde todo queda como signo vacío. Más la muerte tiene una raíz en la propia existencia en este mundo, por esto ir al encuentro de la vida es siempre cruzar el espejo al encuentro con Dios y esto es algo que Vallejo experimenta.

 

El sentimiento indígena es en Melgar algo que se vislumbra sólo en el fondo de sus versos; en Vallejo es algo que se ve aflorar plenamente al verso mismo cambiando su estructura. En Melgar no es sino el acento; en Vallejo es el verbo. En Melgar, en fin, no es sino queja erótica; en Vallejo es empresa metafísica. Vallejo es un creador absoluto. Los heraldos negros podía haber sido su obra única. No por eso Vallejo habría dejado de inaugurar en el proceso de nuestra literatura una nueva época. En estos versos del pórtico de Los heraldos negros principia acaso la poesía peruana. (Peruana, en el sentido de indígena).

 

 

 

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!

Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,

la resaca de todo lo sufrido

se empozara en el alma... Yo no sé!

 

Son pocos, pero son... Abren zanjas oscuras

en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.

Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;

o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

 

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,

de alguna fe adorable que el Destino blasfema.

Esos golpes sangrientos son las crepitaciones

de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

 

Y el hombre... Pobre...pobre! Vuelve los ojos, como

cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;

vuelve los ojos locos, y todo lo vivido

se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

 

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!

 

Clasificado dentro de la literatura mundial, este libro, Los heraldos negros, pertenece parcialmente, por su título verbigracia, al ciclo simbolista. Pero el simbolismo es de todos los tiempos. El simbolismo, de otro lado, se presta mejor que ningún otro estilo a la interpretación del espíritu indígena. El indio, por animista y por bucólico, tiende a expresarse en símbolos e imágenes antropomórficas o campesinas. Vallejo además no es sino en parte simbolista. Se encuentra en su poesía –sobre todo de la primera manera– elementos de simbolismo, tal como se encuentra elementos de expresionismo, de dadaísmo y de suprarrealismo. El valor sustantivo de Vallejo es el creador. Su técnica está en continua elaboración. El procedimiento, en su arte, corresponde a un estado de ánimo. Cuando Vallejo en sus comienzos toma en préstamo, por ejemplo, su método a Herrera y Reissig, lo adapta a su personal lirismo.

 

 

Mas lo fundamental, lo característico en su arte es la nota india. Hay en Vallejo un americanismo genuino y esencial; no un americanismo descriptivo o localista. Vallejo no recurre al folklore. La palabra quechua, el giro vernáculo no se injertan artificiosamente en su lenguaje; son en él producto espontáneo, célula propia, elemento orgánico. Se podría decir que Vallejo no elige sus vocablos. Su autoctonismo no es deliberado. Vallejo no se hunde en la tradición, no se interna en la historia, para extraer de su oscuro substractum perdidas emociones. Su poesía y su lenguaje emanan de su carne y su ánima. Su mensaje está en él. El sentimiento indígena obra en su arte quizá sin que él lo sepa ni lo quiera.

 

Uno de los rasgos más netos y claros del indigenismo de Vallejo me parece su frecuente actitud de nostalgia. Valcárcel, a quien debemos tal vez la más cabal interpretación del alma autóctona, dice que la tristeza del indio no es sino nostalgia. Y bien, Vallejo es acendradamente nostálgico. Tiene la ternura de la evocación. Pero la evocación en Vallejo es siempre subjetiva. No se debe confundir su nostalgia concebida con tanta pureza lírica con la nostalgia literaria de los pasadistas. Vallejo es nostalgioso, pero no meramente retrospectivo. No añora el Imperio como el pasadismo perricholesco añora el Virreinato. Su nostalgia es una protesta sentimental o una protesta metafísica. Nostalgia de exilio; nostalgia de ausencia.

 

 

Otras veces Vallejo presiente o predice la nostalgia que vendrá: 

 

Ausente! La mañana en que a la playa del mar de sombra y del callado imperio, como un pájaro lúgubre me vaya, será el blanco panteón tu cautiverio. (“Ausente”, Los heraldos negros) Verano, ya me voy. Y me dan pena las manitas sumisas de tus tardes. Llegas devotamente; llegas viejo; y ya no encontrarás en mi alma a nadie. (“Verano”, Los heraldos negros)

 

Vallejo interpreta a la raza en un instante en que todas sus nostalgias, punzadas por un dolor de tres siglos, se exacerban. Pero –y en esto se identifica también un rasgo del alma india–, sus recuerdos están llenos de esa dulzura de maíz tierno que Vallejo gusta melancólicamente cuando nos habla del “facundo ofertorio de los choclos”.

 

Vallejo tiene en su poesía el pesimismo del indio. Su hesitación, su pregunta, su inquietud, se resuelven escépticamente en un “¡para qué!”. En este pesimismo se encuentra siempre un fondo de piedad humana. No hay en él nada de satánico ni de morboso. Es el pesimismo de un ánima que sufre y expía “la pena de los hombres” como dice Pierre Hamp. Carece este pesimismo de todo origen literario. No traduce una romántica desesperanza de adolescente turbado por la voz de Leopardi o de Schopenhauer. Resume la experiencia filosófica, condensa la actitud espiritual de una raza, de un pueblo. No se le busque parentesco ni afinidad con el nihilismo o el escepticismo intelectualista de Occidente. El pesimismo de Vallejo, como el pesimismo del indio, no es un concepto sino un sentimiento. Tiene una vaga trama de fatalismo oriental que lo aproxima, más bien, al pesimismo cristiano y místico de los eslavos. Pero no se confunde nunca con esa neurastenia angustiada que conduce al suicidio a los lunáticos personajes de Andreiev y Arzibachev. Se podría decir que así como no es un concepto, tampoco es una neurosis

 

Este pesimismo se presenta lleno de ternura y caridad. Y es que no lo engendra un egocentrismo, un narcisismo, desencantados y exasperados, como en casi todos los casos del ciclo romántico. Vallejo siente todo el dolor humano. Su pena no es personal. Su alma “está triste hasta la muerte” de la tristeza de todos los hombres.Y de la tristeza de Dios. Porque para el poeta no sólo existe la pena de los hombres. En estos versos nos habla de la pena de Dios:

 

Siento a Dios que camina

tan en mí, con la tarde y con el mar.

Con él nos vamos juntos. Anochece.

Con él anochecemos. Orfandad...

 

Pero yo siento a Dios. Y hasta parece

que él me dicta no sé qué buen color.

Como un hospitalario, es bueno y triste;

mustia un dulce desdén de enamorado:

debe dolerle mucho el corazón.

 

Oh, Dios mío, recién a ti me llego,

hoy que amo tanto en esta tarde; hoy

que en la falsa balanza de unos senos,

mido y lloro una frágil Creación.

 

Y tú, cuál llorarás... tú, enamorado

de tanto enorme seno girador...

 

 

Yo te consagro Dios, porque amas tanto; porque jamás sonríes; porque siempre debe dolerte mucho el corazón.

 

Reflexiono eso que Mareategui dice de que Vallejo no tiene nada de satánico y por eso entiendo que Vallejo no se opone a la vida, nada resiste a Dios, pero ahora todo se opone a Dios, cuando veo a los venezolanos en la frontera entre Perú y Chile algo se me desgarra por dentro y me pregunto en qué  mundo nos hemos convertido y lo sé en un mundo desintegrado donde no hay transferencia espiritual humana.

Otros versos de Vallejo niegan esta intuición de la divinidad. En “Los dados eternos” el poeta se dirige a Dios con amargura rencorosa. “Tú que estuviste siempre bien, no sientes nada de tu creación”. Pero el verdadero sentimiento del poeta, hecho siempre de piedad y de amor, no es éste. Cuando su lirismo, exento de toda coerción racionalista, fluye libre y generosamente, se expresa en versos como éstos, los primeros que hace diez años me revelaron el genio de Vallejo:

 

El suertero que grita “La de a mil” contiene no sé qué fondo de Dios. Pasan todos los labios. El hastío despunta en una arruga su yanó. Pasa el suertero que atesora, acaso nominal, como Dios, entre panes tantálicos, humana impotencia de amor. Yo le miro al andrajo. Y él pudiera darnos el corazón; pero la suerte aquella que en sus manos aporta, pregonando en alta voz, como un pájaro cruel, irá a parar adonde no lo sabe ni lo quiere este bohemio dios. Y digo en este viernes tibio que anda a cuestas bajo el sol: ¡por qué se habrá vestido de suertero la voluntad de Dios!

 

Este arte señala el nacimiento de una nueva sensibilidad. Es un arte nuevo, un arte rebelde, que rompe con la tradición cortesana de una literatura de bufones y lacayos. Este lenguaje es el de un poeta y un hombre. El gran poeta de Los heraldos negros y de Trilce –ese gran poeta que ha pasado ignorado y desconocido por las calles de Lima tan propicias y rendidas a los laureles de los juglares de feria– se presenta, en su arte, como un precursor del nuevo espíritu, de la nueva conciencia.

Otros versos de Vallejo niegan esta intuición de la divinidad. En “Los dados eternos” el poeta se dirige a Dios con amargura rencorosa. “Tú que estuviste siempre bien, no sientes nada de tu creación”. Pero el verdadero sentimiento del poeta, hecho siempre de piedad y de amor, no es éste. Cuando su lirismo, exento de toda coerción racionalista, fluye libre y generosamente, se expresa en versos como éstos, los primeros que hace diez años me revelaron el genio de Vallejo:

 

El suertero que grita “La de a mil” contiene no sé qué fondo de Dios. Pasan todos los labios. El hastío despunta en una arruga su yanó. Pasa el suertero que atesora, acaso nominal, como Dios, entre panes tantálicos, humana impotencia de amor. Yo le miro al andrajo. Y él pudiera darnos el corazón; pero la suerte aquella que en sus manos aporta, pregonando en alta voz, como un pájaro cruel, irá a parar adonde no lo sabe ni lo quiere este bohemio dios. Y digo en este viernes tibio que anda a cuestas bajo el sol: ¡por qué se habrá vestido de suertero la voluntad de Dios!

 

Este arte señala el nacimiento de una nueva sensibilidad. Es un arte nuevo, un arte rebelde, que rompe con la tradición cortesana de una literatura de bufones y lacayos. Este lenguaje es el de un poeta y un hombre. El gran poeta de Los heraldos negros y de Trilce –ese gran poeta que ha pasado ignorado y desconocido por las calles de Lima tan propicias y rendidas a los laureles de los juglares de feria– se presenta, en su arte, como un precursor del nuevo espíritu, de la nueva conciencia.

 

Es esto lo que perdemos, una nueva conciencia y aunque todo parezca nuevo lo que hay es solo información, datos que se mezclan sin una espiritualidad detrás, ¿Cómo es que luego podremos mirarnos a los ojos sin ver solo huecos?

 

Vallejo, en su poesía, es siempre un alma ávida de infinito, sedienta de verdad. La creación en él es, al mismo tiempo, inefablemente dolorosa y exultante. Este artista no aspira sino a expresarse pura e inocentemente. Se despoja, por eso, de todo ornamento retórico, se desviste de toda vanidad literaria. Llega a la más austera, a la más humilde, a la más orgullosa sencillez en la forma. Es un místico de la pobreza que se descalza para que sus pies conozcan desnudos la dureza y la crueldad de su camino. 

 

He aquí lo que escribe a Antenor Orrego después de haber publicado Trilce: “El libro ha nacido en el mayor vacío. Soy responsable de él. Asumo toda la responsabilidad de su estética. Hoy, y más que nunca quizás, siento gravitar sobre mí, una hasta ahora desconocida obligación sacratísima, de hombre y de artista: ¡la de ser libre! Si no he de ser hoy libre, no lo seré jamás. Siento que gana el arco de mi frente su más imperativa fuerza de heroicidad. Me doy en la forma más libre que puedo y ésta es mi mayor cosecha artística. ¡Dios sabe hasta dónde es cierta y verdadera mi libertad! ¡Dios sabe cuánto he sufrido para que el ritmo no traspasara esa libertad y cayera en libertinaje! ¡Dios sabe hasta qué bordes espeluznantes me he asomado, colmado de miedo, temeroso de que todo se vaya a morir a fondo para que mi pobre ánima viva!”. Este es inconfundiblemente el acento de un verdadero creador, de un auténtico artista. La confesión de su sufrimiento es la mejor prueba de su grandeza

 

Pero hoy el hombre no sufre  su conciencia mucho menos sufrirá la conciencia de su prójimo solo tomara sus signos para hacerlos datos y ganar cierto reconocimiento, que realmente no tendrán ningún valor.

Por esto es tan importante asumir esta denuncia de la muerte de la creación y con esto la muerte de toda vida, de todo espíritu, y pasar a hacer arcas de libertad donde se sufra la agonía del espíritu, el mundo acelerara la velocidad aún más, iremos a un gran Armagedón donde nos enfrentaremos aquellos que tenemos una vida interna y aquellos que tienen una muerte extensa  llena de ciber vacío, aquí la cultura andina jugara un rol importante si puede conservar su relación la naturaleza,  lo que devendrá es la secta extinción para alcanzar por fin la vida plasmática, más en las arcas se acelera adentro en el corazón del hombre y esto exige   recrear el poema masa una y otra vez y así poder cruzar el espejo juntos.

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